¡Viva la France!

El torneo que jugadores, técnicos y aficionados esperamos cada cuatro años ha llegado a su fin y tenemos un nuevo campeón.

Desde 1998 no había tanta alegria en Francia. Y es que aquel equipo que era sólo una joven promesa presenta varias coincidencias con la escuadra actual que hizo vibrar a todo el país. Desde al final en alemania 2006, cuando perdió frente a Italia, no se había visto al combinado galo con tan buen nivel. El equipo francés es dirigido por Didier Deschamps, el técnico francés, quien tomó lo que más pudo de aquella copa del mundo y le cambió la cara a la selección. Didier firmó un acuerdo para dirigirla en 2012 y desde entonces le puso orden. Francia venía de ser un equipo que había mermado su protagonismo. Sumado a esto, se escuchaban rumores de racismo de parte de su antiguo director técnico, por lo que el cambio fue inminente. Deschamps le fue metiendo idea y buen juego al conjunto francés y los resultados se fueron dando y haciéndose mas claros.
En 2014, Francia llegó al mundial de Brasil con intenciones de sobresalir pero fue eliminado en cuartos de final por Alemania. Dos años despues, se celebrón en Francia la Eurocopa 2016; ahí se encontraría a un Portugal comandado por Cristiano Ronaldo, que no lo dejó hacer nada, por lo que les arrebataría la Eurocopa en su propia casa. A pesar de que ese fue un golpe duro para el equipo francés ya se podía notar el nivel y la calidad de juego que presentaba la selección.

Les Bleus en Rusia 2018
Dos años después, Francia llegó a Rusia 2018 con un equipo prácticamente muy joven, pero con un talento que cualquiera podría apostar a que llegaría lejos en este mundial. En su grupo se encontraban Australia, Perú y Dinamarca, por lo que su pase a las instancias finales no parecía muy complicado. Sin embargo, las cosas no pintaron tan cómodas desde el principio, ya que la selección australiana hizo un buen primer partidoy le logró sacar el empate. Ante esto, las criticas fueron inmediatas y empezaron a saltar las dudas sobre si realmente la selección francesa traía a un equipo competitivo.
El segundo partido fue un poco más sencillo, el rival era Perú y con un solitario gol de Kylian Mbappé, Francia lograba sumar sus primeros 3 puntos en el mundial. Se vio mejor juego, mejor transición del balón y mejor apoyo colectivo, parecía que los galos comenzaban a despertar. El tercer y último encuentro de grupos fue básicamente sencillo para Les Bleus, jugaban en contra de Dinamarca los dos necesitaban un punto para avanzar a la fase final, así ninguno se hizo daño y aseguraron su pase a la siguiente ronda.

El camino a la final
Ya en la siguiente fase, el primer rival a enfrentar en octavos de final fue la selección Argentina. En un partido emocionante en contra de la albiceleste, Francia destacó por su gran toque de balón y capacidad de respuesta, pero brilló aún mas gracias al joven de 19 años del PSG, Kylian Mbappé, quien dio uno de los mejores partidos que se le ha visto y demostró que trae un nivel envidiable. Llegaron los cuartos de final y el rival era la selección de Uruguay, un partido complicado para la particular garra charrúa. Ahí fue posiblemente donde más se mostró la mano del técnico Didier Deschamps en el equipo francés. Les Bleus manejaron el partido de una manera casi excelente, tocaron magníficamente el balón y prácticamente no dejaron que Uruguay tomara la pelota. Esa fue la clave principal para que se pudiera mantener el balón en el terreno uruguayo y Francia logró ganar el partido 2-0 para así, avanzar a semifinales.
La siguiente fase fue la llamada final adelantada de Rusia 2018. Francia llegó a semifinales con un equipo ordenado en el que ya se notaba la calidad de cada jugador de la plantilla: cada uno había hecho una función diferente para llevar a la selección francesa hasta ahí. El rival fue la selección de Bélgica, el famoso caballo negro que presumía de un gran toque y de jugadores como Lukaku, Hazard y Courtouis, el mejor portero de la competencia. Como se esperaba, el partido fue bastante cerrado, con pocas oportunidades al frente y una lucha fuerte en el medio campo.
Francia logró ponerse adelante con otro de sus principales atributos en este torneo, las jugadas a balón parado con los poderosos centros de Antoine Griezmann y sus grandes rematadores como Raphael Varane o Samuel Umtiti. Este último fue el que metió un cabezazo a centro de Antoine para poner el marcador 1-0, ventaja que ya no soltaría la selección francesa, eliminando a Bélgica y llegando así a su tercera final de Copa del Mundo en los últimos 20 años.

El motor de la selección de Francia
Uno de los mejores jugadores galos en esta última Copa del Mundo fue el joven mediocampista, Paul Pogba. El chico de 25 años que es jugador del Manchester United de Inglaterra es una de las principales figuras del seleccionado francés y fue de los mejores elementos en Rusia 2018. Paul fue elegido como el mejor jugador joven en Brasil 2014 gracias a su nivel de juego y al futbol que desplegó en aquella copa del mundo. En Rusia 2018 no se esperaba menos del talento que ha dejado ver y Pogba demostró que es una ficha valiosa, pues participó en prácticamente todos los goles de su equipo, e incluso, marcó uno en la final de la Copa del Mundo, el cual aumentó la ventaja francesa sobre la selección de Croacia para después levantar el tan ansiado trofeo. Mostrando un buen nivel de juego en cada encuentro, siendo más creativo, manteniéndose en buena forma y trabajando más para el equipo desde el medio campo, fue como Paul Pogba ayudó, partido a partido, a Les Bleus a alcanzar la gloria. Paul entendió a la perfección que tenia que adoptar un papel de líder en el medio campo francés y ahora, con la Copa del Mundo en su repertorio, buscará seguir creciendo a nivel de clubes para llegar a Catar 2022 con el mejor nivel futbolístico posible.

La gloria
La selección francesa llegaba a una nueva final de la Copa del Mundo, esta vez ante Croacia y con una generación que, línea por línea, parecía imbatible, y lo fue. Didier Deschamps, quien fue campeón y capitán con Francia como jugador en 1998, parecía tener todos los argumentos para llevarse esta copa a casa. Lo primero y lo más importante era no cometer los errores de hacía dos años en la Eurocopa, donde tras haber eliminado a Alemania en semifinales, el equipo sintió que ya había ganado el torneo y Portugal les robó el trofeo. Durante el encuentro, Francia se vio superado en ciertos puntos del partido, así como se dejó ante Argentina o Uruguay, para después manejar los tiempos y poder sacar ventaja. No cabe duda de que la estrategia para salir victoriosos fue dejar que el rival tomara protagonismo y definir bien en sus oportunidades. Así fue como Francia comenzó y cerró la final ante Croacia.
Por lo tanto, jugó el partido que le faltaba y lo ejecutó muy bien, siguiendo el estilo de juego propuesto por Deschamps y pasando el balón por todo el terreno de juego hasta desesperar a los jugadores croatas, que no se dejaron morir de nada e hicieron lo que pudieron para defenderse del ataque francés. Fue así como Francia ganó 4-2 a Croacia en el Estadio Luzhniki de Moscú y levantó su segunda Copa del Mundo en 20 años.

“Lo importante no es ganar sino competir”
Esta edición trajo enormes sorpresas a muchos niveles y quizá una de las más agradables es que se vivió el fair play como nunca antes. Todas las selecciones se esmeraron por demostrar el deportivismo y el respeto al rival de una manera que nos recuerda la frase inmortal del creador de los juegos Olímpicos “Lo importante no es ganar sino competir”. Y para que compruebes que distinto fue este mundial, a continuación encontrarás las estadísticas comparativas entre Brasil 2014 y Rusia 2018.

Brasil 2014 Goles por partido: 2.7
Total de goles: 171 Intentos de gol por partido: 26
Tarjetas por partido: 0.2 Expulsiones
/ 2.8 amonestaciones Media de pases por equipo: 396 Goles después del minuto 90: 4
Tiempo real de juego: 57.6 minutos por partido
Rusia 2018 Goles por partido: 2.6

Total de goles: 169 Intentos de gol por partido: 24.4
Tarjetas por partido: 0.06 expulsiones / 3.5 amonestaciones Media de pases por equipo: 775.8
Goles después del minuto 90: 20 Tiempo real de juego: 97.16
minutos por partido


Los héroes

Línea por línea, desde el director técnico hasta el delantero punta, no hubo mejor equipo que Francia y ellos supieron demostrarlo. El arquero Hugo Lloris, salvó a su equipo de recibir una anotación en varias ocasiones con atajadas increíbles; en la defensa, la pareja de centrales Varane-Umtiti fue la mejor del mundial. Asimismo, los laterales Pavard y Hernández lo hicieron de manera increíble en sus posiciones para dar balones al medio campo en donde Kanté y Matuidi controlaron a todos sus rivales junto con Paul Pogba, que además de poner la elegancia en la canacha, puso el control de juego y la ideal circulación del balón.
Adelante, Antoine Griezmann fue el jugador que más generó por parte de Francia este mundial (4 goles y 4 asistencias). Por su parte, Kylian Mbappé rompió un récord que parecía inquebrantble con su actuación: es el primer jugador desde Suecia 1958 que anota dos goles en un partido mundialista teniendomenosde 20 años. En cambio, Oliver Giroud, aunque no logró anotar, sirvió muy bien en las funciones de poste. Con este equipo fue como Francia regresó a la gloria, fue un campeonato merecido por perseverancia, por juego, individualidades, practicidad y talento.

Francia ganó el mundial, pero Croacia se ganó al mundo
La Copa del mundo de Rusia 2018 terminó con una final entre una potencia futbolística como lo es Francia, frente a frente a una sorpresiva selección de Croacia, que generó un nivel impresionante en este torneo. El juego limpio se mantuvo y la fuerza de este deporte se confirmó una vez mas al mostrarnos a los presidentes de ambos países en el palco del estadio Luzhniki felices por lo que sus selecciones nacionales lograron, cada una por su parte. Quizás lo más sobresaliente del evento, además del resultado mismo, fue ver a los presidentes Kolinda Grabar-Kitarovic y Emmanuel Macron festejar con las manos unidas en lo alto. Este gesto que tiene un trasfondo tan fraternal como respetuoso le llevó un mensaje al mundo en el que expresan que lo más importante no es ganar sino competir en buena lid, con respeto y admiración por el adversario. El futbol es un verdadero arte que es capaz de unir a dos países y a más de mil millones de aficionados. ¡Que viva el futbol! ¡Viva la France!