Tres cosas que debes saber acerca de los diamantes

Así que si Cupido hizo de las suyas con tu corazón, esto es lo que debes tomar en cuenta para elegir la piedra perfecta, que no deje lugar a dudas de que buscas una relación eterna.

1.- Las 4 C. Los profesionales en el campo de la gemología aconsejan observar las cuatro características que dejan ver la calidad de la piedra.
Se les conoce como las 4 c por su nombre en inglés: cut (corte), clarity (claridad), color y carat (quilates).
Corte: se refiere al acabado, proporción y brillo del diamante.
Claridad: es el grado de pureza de la piedra, el cual se gradúa con letras que van desde FL (flawless) para los que son perfectos, hasta IF (internamente Perfectos), VVS1 VVS2 (inclusiones muy muy ligeras), VS1 VS2 (con inclusiones muy ligeras), SI1 SI2 (inclusiones ligeras) hasta I1 I2 I3 (Imperfecto).
Color: este va en un rango muy amplio que oscila del blanco al amarillo, siendo el primero el más preciado.
Quilates: miden el peso de la gema, un quilate equivale a 0.20 gramos; entre más quilates más pesada y cara es. Aunque hay que hacer notar que los tres factores anteriormente mencionados también son determinantes en el precio final.

2.- La montura. No basta con elegir un diamante, hay que tomar en cuenta el metal en el que irá montado porque de eso depende mucho la apariencia final que tenga el anillo. Además de tener en cuenta las preferencias de la persona que lo recibirá, es conveniente analizar las ventajas de los distintos metales.
Platino: es un metal precioso que resiste el daño, no se desgasta, desarrolla un acabado satinado con el uso y es hipoalergénico, por lo que no causa reacciones alérgicas.
Paladio: no es tan costoso como el platino pero es casi igual de resistente, nunca pierde su color blanco, es fácil de pulir, resiste la corrosión y los rasguños y también es hipoalergénico.
Oro: es uno de los preferidos pues es un metal maleable que es fácil de pulir y reparar, resiste la oxidación, es elegante.


3.- Tipos de corte. El corte se refiere a las facetas, los ángulos, las proporciones y la simetría del diamante, todo lo cual incide en cómo refleja la luz; entre más facetas tenga, mejor. Los cortes más comunes son: princesa (cuadrado, puede tener 50 0 58 facetas), baguette o esmeralda (44 facetas), corazón (59 facetas), brillante o radiante (rectangular con esquinas redondeada y 70 facetas), ovalado o lágrima (56 facetas), marquesa (en forma de ojal vertical, 58 facetas), redondo (57 facetas), Asscher (parecido al corte esmeralda pero con las esquinas redondeadas, fue ideado por Joseph Asscher), pera (combina la forma de una lágrima con los cortes marquesa y redondo; 58 facetas), y finalmente, cojín (bordes suaves y esquinas redondeadas).