Mike Trout, Take me out to the ball game

Y es que es la primera vez en la historia de este deporte que un jugador logra esa cifra récord.

Pero lo más asombroso es que no se hizo merecedor a ella por su capacidad para ser mediático, sino debido a su impresionante desempeño deportivo. En un mundo en el que las apariencias lo son todo, es una buena noticia saber que el esfuerzo sigue recibiendo su recompensa después de todo.


Take me out to the ball game
Nuestros abuelos nos hablaron de las hazañas de Babe Ruth, nuestros padres acerca de quién fue Roberto Clemente. Y ahora nos tocará relatarles a nuestros vástagos el fenómeno dentro del diamante que fue Mike Trout, quien antes de comenzar la temporada 2019 de la MLB, conectó un home run de más de 400 pies de altura al firmar, hasta la fecha, el contrato más grande en la historia de los deportes de conjunto: $430 millones de dólares por 12 años.
 
24 de julio de 2011, Oriole Park at Camden Yards. - ¡Ahora, con el turno al bat, el joven Mike Trout! Se anuncia por el sonido local del estadio en la victoria parcial de 3-1, hasta la octava entrada, a favor de los visitantes Angelinos de Los Ángeles frente a los anfitriones Orioles de Baltimore. - ¡Mike!, ¡Mike! Haz lo que mejor sabes hacer, pegarle duro a la pelota-, le indica desde el dugout Mike Scioscia, mánager de los Angelinos, segundos antes de que Trout deje el círculo de espera y se enfile a la caja de bateo.
 
Instantes después, el mozo pelotero de New Jersey, haciendo gala de una enorme paciencia dentro del plato a los lanzamientos del pitcher Mark Worell, coloca la cuenta a favor con tres bolas y un strike. Todo parece indicar que será caminado a la primera base, pero pese a ello, Trout empuña con más fuerza el bat tras percatarse de la presencia, dentro de un abarrotado Oriole Park, de sus familiares y amigos, quienes emprendieron el viaje desde Vineland, New Jersey, hasta Baltimore con tal de verlo jugar por primera vez en La Gran Carpa.
 
-Hoy es una hermosa tarde para jugar al béisbol-, se repite casi al mismo tiempo que su bat hace el típico swing sólido con la bola de pluck, que se puede escuchar a millas de distancia. E inmediatamente, su ecualización indica que esa pelota irá a parar a la calle. Conectando de esta forma el primer home run de su carrera, llevándose en el camino a dos hombre en base. De pronto, todo empieza a trascurrir en cámara lenta para el dorsal 27 de los Angelinos. Durante el corrido de bases por el infield hasta home no alcanza a escuchar la ensordecedora rechifla y la letanía de groserías como “asshole” y “you suck” que recibe por parte de la fanaticada de Baltimore; para él todo es música de viento, extraída de los acordes melodiosos de alguna orquesta filarmónica. En su visión todo es felicidad. Más aún cuando, finalizado el cotejo, recibe por parte de un aficionado la pelota con la que conectó su primera vuelacercas en las Grandes Ligas, ganándose así el agradecimiento del jardinero central del conjunto californiano, quien procede a premiarlo con otra pelota con su rúbrica. En aquel preciso momento el fanático desconoce que dicha pelota autografiada valdrá en el futuro, por lo menos, un millón de dólares por el mero hecho de haber sido firmada el día del primer jonrón de la carrera del que es considerado el toletero más completo de la actualidad. Y, probablemente, al menos en las estadísticas, del mejor beisbolista hasta los 27 años que ha desfilado por la Major League Baseball.
 
430 millones de dólares por 12 años
La ley de la oferta y demanda dicta el mercado
 
La mañana del 19 de marzo de 2019 el mundo despertó conmocionado con la noticia de la renovación de contrato de Mike Trout con los Angelinos de Los Ángeles por 12 años, a cambio de 430 millones de dólares. Lo cual es el acuerdo más grande a lo largo de la historia de los deportes de conjunto. Fuera de Estados Unidos la gente se cuestionaba cómo un atleta de un deporte como el béisbol, que no es tan popular a nivel mundial comparado al fútbol, logró dicho acuerdo, superando a monstruos de la mercadotecnia como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Énfasis que se agiganta si consideramos que “The Kiiiiid” dista de ser un fenómeno de redes sociales. Tan solo en Instagram, sus 1.5 millones de seguidores resultan una caricatura comparados con los 112 y 159 millones de seguidores de “La Pulga” y de CR7, respectivamente; por si fuera poco hasta íconos de su calibre en otras disciplinas como Rafael Nadal (6.5 millones), Lewis Hamilton (10.2 millones), LeBron James (48 millones), Tom Brady (6 millones), Floyd Mayweather Jr. (23.3 millones) e inclusive el propio “Canelo” Álvarez (4.5 millones), lo superan por mucho en número de followers. Tampoco a nivel publicitario conecta de home run, por lo que es un blanco difícil de mercadear. No le gusta aparecer constantemente en programas prime time de televisión, no sostiene una relación sentimental con una celebridad, al contrario, su novia es la misma de la preparatoria. E inclusive, en 2018, casi un decena de peloteros de la MLB vendieron más franelas que él.
 
Aquí es precisamente donde radica la magia de Mike Trout, pues no es un producto hecho al vapor por la mercadotecnia. Ha ganado su éxito en el terreno más importante y que, increíblemente, muchos atletas han olvidado: el deportivo. Partido tras partido,“Trouty”, como le dicen cariñosamente sus compañeros, ha superado récords, ha lucido consistentemente sólido en cada turno dentro de la caja de bateo o al fildear una pelota en los jardines, demostrando que sus estadísticas son su mejor agente publicitario. Ha asestado un batazo hasta tercera base a la sobrestimación que se tiene de las redes sociales en la vida de una persona. En su filosofía un logro o un momento de felicidad más que publicarlo, ¡se vive! El valor de su éxitos no los determina cuántos likes obtiene, sino en su valor para darle promoción al deporte que ama desde niño: el béisbol. Genios dentro del diamante como Trout han contribuido que el nicho de mercado para el béisbol en Estados Unidos, América Latina y Japón cada vez sea mayor; provocando que la demanda de su producto eleve su valor de marca para las cadenas de televisión. Estos ofertantes, en la última década, con tal de transmitir el producto llamado béisbol por sus señales, han otorgando contratos que en cualquier otra época jamás se hubieran imaginado.
La MLB, como valor de marca, reporta más de 10 billones de dólares anuales y en 2012 esta bonanza económica se exhibió en el contrato que la cadena televisiva Fox le otorgó a los Angelinos de Los Ángeles, por concepto de derechos de transmisión de sus partidos, el cual fue de 3 billones de dólares en ingresos netos hasta el 2032. Generándole a la novena angelina, tan solo por esta vía de ingresos, 150 millones de dólares por año. Como parte de las obligaciones que adquirieron al firmar dicho pacto se incluye armar cada temporada una plantilla competitiva que sea garantía de que el producto exhibido por televisión sea premium. Para cumplir este compromiso firmaron en 2012 al futuro miembro del Salón de la Fama, el dominicano Albert Pujols, proveniente de los Cardenales de San Luis, por 10 años y 254 millones de dólares; lo que representa un sueldo anual de $25.4 millones de verdes para un jugador que en la actualidad pasa de los 32 años.
Firmar a los mejores toleteros a nivel mundial se ha vuelto un patrón por parte de los Angelinos de Los Ángeles, quienes han sacudido a la liga en la última tercia de años, con la contratación de la joya nipona Shohei Ontani y la renovación de Mike Trout por 12 años y 430 millones de dólares (por si faltaba repetirlo de nuevo para que lo creyeras). Trout devengará un sueldo anual aproximado de $36 millones de dólares, cifra que no resulta un mal negocio, al contrario, es una excelente inversión si se toma en cuenta que retendrán dentro de sus filas al mejor jugador de su generación. Además de que a la institución angelina aún le quedarán 114 de los 150 millones de dólares anuales que reciben como ingreso fijo al año exclusivamente por derechos de transmisión de partidos, sin contar otras fuentes de ingresos del club como patrocinios, taquilla, merchandising, etcétera. En síntesis, el retorno de inversión está más que garantizado.
 
Pero este auge monetario no es exclusivo de Los Angelinos. En general, los 30 equipos que conforman la MLB viven una especie de “fiebre del oro” en pleno 2019, gracias a las ganancias billonarias que genera la liga y, en un segundo plano, al hecho de que, a diferencia de otras ligas de Estados Unidos como la NFL y la NBA, no existe un tope salarial. Esto propicia cada año una especie de carrera desenfrenada por firmar a un mayor costo a los mejores agentes libres de cada temporada. Para muestra, este verano, en el cual en menos de dos semanas se batió tres veces la marca del contrato más lucrativo para un beisbolista en la historia de Las Grandes Ligas.

 
El WAR su mejor representante
Mike Trout impuso el récord de ser el beisbolista que mayores ingresos de por vida generará por concepto de contratos deportivos, ya que sus $430 millones de dólares se sumarán a los $144. 5 millones de su anterior contrato por seis años, para un suma total de $513 millones de dólares que superarán, por un margen considerable, los $448 millones de verdes que monetizó Alex Rodríguez de 1994 a 2017. La encargada de conseguirle tan estratosférico contrato fue la estadística más en uso, actualmente, a la hora de medir el valor real de un pelotero en las Grandes Ligas: el WAR. El WAR (en español Victoria Sobre Reemplazo) es una serie de estadísticas de referencia para sustentar las contribuciones totales de un jugador a su equipo, que se traducen en el número estimado de victorias que podría aportarles por su desempeño individual. Además, determina qué tan bueno es un pelotero comparado con otro (inclusive de una época distinta) sin importar su posición. Se calcula que cada 10 carreras sobre el remplazo que aporta un jugador equivalen a un triunfo más para su equipo a lo largo de la temporada. Entonces, Trout que promedia 81 carreras por campaña, le suma 8.1 victorias más a Los Angelinos por temporada. Si hacemos más matemáticas, el rango fijado de WAR, de acuerdo a los contratos firmados por los Agentes Libres en los últimos años, cuesta 9 millones de dólares para la temporada 2019. El WAR de Trout, en 2018, fue de 10.2, lo que le representaría un salario anual de $91.8 millones de dólares para un total de $918 millones de verdes por diez años, suma que, lógicamente, afectaría las ganancias de cualquier equipo de la MLB. Razón por la cual las novenas ofrecen contratos a partir de la mitad del valor total de WAR de cada pelotero. Así que Trout aceptó un contrato de 430 millones de dólares, que si bien en el papel resultan estratosféricos para el salario promedio de cualquier ciudadano, los números indican un descuento un poco arriba del 60% de su valor real de WAR.
 
El WAR nos ayuda a comprender lo que representa Mike Trout dentro del diamante, porque en cinco de sus siete temporadas promedia arriba del nueve de WAR, algo tan difícil de lograr como los 73 jonrones de Barry Bonds en 2001. Pero lo más importante es que, al menos estadísticamente, su desempeño lo hace digno de ser considerado el mejor jugador de todos los tiempos en Las Grandes Ligas. Tan solo en 2018, superó en WAR total a integrantes del Salón de la Fama como Vladimir Guerrero, Jackie Robinson, Mike Piazza y Mariano Rivera.
 
Nadie mejor que Trout en sus primeros mil partidos
A punto de comenzar su octava campaña en la MLB, “The Kiiiiid”, hace trizas varias estadísticas de cualquier pelotero en sus primeros mil partidos a lo largo de la historia de La Gran Carpa. Mirando por el retrovisor a auténticos peces gordos del béisbol como Mickey Mantle, Frank Robinson y Barry Bonds.


 
Jonrones
Mike Trout 224 Ted Williams 220 Michey Mantle 218
Extrabases
Mike Trout 483 Frank Robinson 475 Ken Griffey 458
Dobles
Mike Trout 216 Rogers Honrnsby 210 Mel Ott 198
Bases por bolas
Mike Trout 638 Barry Bonds 603 Mel Ott 552
 
Trout, el último vestigio de la época romántica del béisbol
En la actualidad, los toleteros que permanecen toda su carrera en un solo equipo son una especie en peligro de extinción. El espejismo de toneladas de fajos de dinero puede más que el idealismo, ya casi utópico, del amor y fidelidad a muerte a una playera. Hoy, los Joe Dimaggio, Carl Ripken Jr, Brooks Robinson y Derek Jeter ya no son más modelos de fabricación en serie, sino piezas de colección de las que, debido a su poca producción, ya solo se sabe a través de los libros o periódicos.
Mike Trout parece ser el último pelotero de esta estirpe, ya que al finalizar su contrato de dos sexenios en 2030, con 39 años de edad, acumularía 20 temporadas en las filas de Los Angelinos de Los Ángeles, entrando al reducido grupo de tan solo 18 beisbolistas que pasaron veinte o más temporadas con un único equipo en la MLB.
 
Peloteros con más temporadas
Brooks Robinson (Orioles de Baltimore)
y Carl Yastrzemki (Medias Rojas de Boston)
23
 
Al Kaline (Detroit Tigers), Stan Musial (Cardenales de San Luis)
y Mel Ott (New York Giants)
22
 
George Brett (Reales de Kansas City), Walter Johnson (Senadores de Washington), Ted Lyons (Medias Blancas de Chicago), Carl Ripken Jr ( Orioles de Baltimore)
y Willie Stargell (Piratas de Pittsburgh)
21
 
Luke Appling (Medias Blancas de Chicago), Craig Biggio (Astros de Houston), Red Faber (Medias Blancas de Chicago), Tod Gwynn (Padres de San Diego), Mel Harder (Indios de Cleveland), Derek Jeter ( Yankees de Nueva York)
y Alan Trammell ( Tigres de Detroit)
20
 
En esta época en la que los reinos de la MLB se conceden de acuerdo a la capacidad de merchandising de cada atleta, Mike Trout, imagen andando del béisbol de antaño, nos recuerda que lo que hizo grande al rey de los deportes radica en la clásica música de órgano para animar los juegos que antecede a un momento decisivo, en las toneladas de chicle que mastican rudamente los peloteros dentro del dogout para calmar los nervios. En las miles de supersticiones de los lanzadores arriba de la lomita; en las señas casi rítmicas e indescifrables que los mánagers le hacen a sus jugadores, pero sobretodo, en el éxtasis que produce el grito de “¡playball!” del umpire para dar inicio a un pasión desenfrenada de nueve entradas y 51 o 54 outs combinados.
 
Mike Trout es el último millonario romántico del béisbol, a quien miles de fanáticos, por lo que representa, le corean al unísono en aeropuertos, en los propios estadios o en cualquier lugar donde se pare:
“Llévame al juego de pelota, llévame con la multitud, no me importa si no salgo de aquí; déjame apoyar a nuestro equipo, si no ganan es una pena, porque al primer, segundo y tercer strike estás ffuera, en el viejo juego de pelota”.

 
Lo que te podrías comprar con el salario semanal de Mike Trout
 
2 bolsos Birkin de Hermés
con un valor individual de $178 mil 600 pesos
2 anillos Coup D `Eclat de Cartier
con un valor individual de $984 mil 865 pesos
2 pares de zapatillas Manolo Blanhnik
con un valor individual de $18 mil 905 pesos
2 motos Honda CBR 1000S1
con un valor individual de $410 mil pesos
2 Ford Mustang 2019
con un valor individual de $ 662 mil 800 pesos
2 Mustang Shelby GT 350
con un valor individual de 1 millón 199 mil 800 pesos
2 trajes Ermenegildo Zegna
con un valor individual de $26 mil 600 pesos
2 Rolex Submariner de 18 quilates
con un valor individual de$ 2 millones 700 mil pesos
Total: $ 12 millones 361 mil 940 pesos y aún faltaría gastar $406 mil 60 pesos. ¿Tú qué comprarías?