Mexicanos en la NBA

Observar los partidos es una actividad que está casi a la par de jugarlo de manera amateur. Por eso, no es extraño que cada vez haya más y más talento que deja los partidos entre amigos para unirse a las filas de la práctica profesional.

Según datos del Centro de Opinión Pública, el básquetbol acapara un 11% de la población que practica algún deporte en México; de hecho, un estudio de opinión de Consulta Mitofsky, publicado en febrero de 2018, lo situó en el cuarto peldaño de los deportes más populares en el país con una media de 23.8%.No obstante, el básquetbol, por décadas, fue raptado por directivos corruptos, quienes ponderaron intereses personales por encima del desarrollar programas que impulsaran la formación de talentos con calibre de NBA. Esto derivó en falta de apoyo, por lo que para un prospecto nacional la idea de llegar a jugar en la NBA se volvió prácticamente un muro infranqueable. Este muro, edificado con ladrillos de corrupción e impunidad, ha sido superado tan solo por cuatro mexicanos desde que, en 1946, surgiera la NBA. Horacio Llamas, Eduardo Nájera, Gustavo Ayón y Jorge Gutiérrez han alcanzado el “sueño americano”, de jugar en la NBA, por al menos, una temporada completa, más gracias a su esfuerzo y tenacidad individual que al de un incentivo en México. Aquí hacemos un pequeño homenaje a su trayectoria profesional.
 
Horacio Llamas, la llama que inicio el incendio
Posición: pivote
Altura: 2.10 metros
Peso: 129 kg
El pivote oriundo de Rosario, Sinaloa, fue el primer mexicano nacido en territorio nacional en enrolarse en un equipo de la NBA. Tras su debut con los Suns de Phoenix, el de 2 de marzo de 1997, en un partido contra los Mavericks de Dallas, le robó al futbol la portada de los principales medios de comunicación pese a que aquel día solo jugó por espacio de cuatro minutos.
 
Eso sí, fueron 240 segundos mágicos, que para todo aficionado mexicano al deporte ráfaga trascurrieron en cámara lenta. Tiempo suficiente para propiciar la llama que incendió el espíritu de lucha en las nuevas generaciones, quienes vieron maravilladas cómo uno de los suyos trazaba el camino para que pudieran habitar en el mismo firmamento que el resto de estrellas de la NBA. Universo donde Horacio Llamas gravitó en la misma duela con figuras legendarias, todos Hall of Famers, como Kobe Bryant, Hakeem Olajuwon, Charles Barkley y Shaquille O`neal, entre otros. Nada mal para quien, en primera instancia, había firmado con los Suns de Phoenix un contrato por tan solo diez días. El cual, gracias a su sacrificio en las labores de equipo, se extendió a una permanencia de dos temporadas en la NBA, acumulando un total de 28 partidos y 143 minutos disputados, con una media de 5 minutos jugados por partido. Números sumamente discretos, pero cuyo valor se pesa en oro en base a la infinidad de anécdotas y experiencia en la NBA que Horacio Llamas conserva y que ahora, como embajador de la NBA en México, trasmite a los niños. Con un poco de suerte, quizás, alguno de esos pequeños sea su suceso.
 
Eduardo Nájera, brillo con los Mavericks
Posición: alero
Estatura: 2.04 metros
Peso: 108 Kg
Si Horacio Llamas colocó la primera piedra para que los mexicanos llegaran a la NBA, Eduardo Nájera fue el arquitecto encargado de solidificar dicha ruta. El oriundo de Meoqui, Chihuahua, desde sus inicios mostró ser un jugador especial, al ser el primer y hasta ahora único mexicano en ser seleccionado en el draft de la NBA. En el 2000 fue reclutado por los Rockets de Houston con el pick 38 de la segunda ronda, para inmediatamente ser transferido a los Mavericks de Dallas, con quienes viviría su mejor etapa como jugador, al grado de en la temporada 2002-2003 disputar la final de la Conferencia Oeste contra los Spurs de San Antonio, a la postre campeones de la NBA de ese año.
 
A lo largo de doce temporadas se caracterizó por ser un jugador sumamente físico y cumplidor dentro de la duela, motivo por el cual, en varias ocasiones, fue una atractiva pieza de cambio. Esto lo llevó a enrolarse en las filas de equipos como Golden State, Denver Nuggets, New Jersey Nets y Charlotte Bobcats, retirándose para la temporada 2011- 2012. Tan alto llegó a cotizarse en la NBA que aún puede jactarse de ser el basquetbolista mexicano que mejor contrato negoció, al firmar en 2008, con los entonces Nets de New Jersey, por 12 millones de dólares y cuatro años. Los números de por vida de Eduardo Nájera en la NBA lo sustentan como el mejor basquetbolista mexicano de todos los tiempos, contabilizando 3052 puntos totales con un promedio de 4.9 puntos y 3.7 rebotes por partido. Asimismo, su asombrosa regularidad lo convirtió en el jugador azteca con mayor número de cotejos en la NBA con 619, prácticamente el triple del total combinado entre Gustavo Ayón, Jorge Gutiérrez y Horacio Llamas.
 
Gustavo Ayón, las lesiones, su Waterloo en la NBA
Posición: base
Estatura: 2.07 metros
Peso: 111 kilos
 
Las cualidades físicas y con el balón del nayarita lo han encumbrado como toda una súper estrella de la Liga ACB española, pero desgraciadamente, antes de enrolarse con el Real Madrid, tuvo un paso intermitente en la NBA. A su arribo con los Hornets de Nueva Orleans para la temporada 2011 - 2012, “El titán” era visualizado como el próximo Eduardo Nájera, por lo que se le pronosticaba una carrera igual de fructífera, gracias su juego defensivo y táctico que le permitía entrar de cambio. Pero la barrera del idioma, al no hablar inglés, y las constantes lesiones, provocaron que su estadía en la NBA solo durara tres temporadas. Tras un ir y venir por plantillas como el Magic de Orlando, Bucks de Milwaukee fichó para la campaña 2013-2014 con los Halcones de Atlanta, donde tras un efímera regularidad, una severa lesión de hombro se convirtió en su propio Waterloo, poniendo de esta forma fin a su estadía en la NBA.
 
Gustavo Ayón, a lo largo de tres años, totalizó 135 partidos, 635 puntos, 173 asistencias y 589 rebotes para un promedio de 4.7 anotaciones, 1.3 asistencias y 4.4 rebotes por partido.
 
Jorge Gutiérrez, bajo la tutela de Jason Kidd y Kevin Garnett
Posición: escolta
Estatura: 1.91 metros
Peso: 88 Kilos
 
El nativo de Chihuahua, Chihuahua, pese a no contar con el físico más esbelto y fornido de acuerdo a los parámetros de la NBA, durante tres temporadas perteneció a equipos como Nets de Brooklyn, Bucks de Milwaukee y Hornets de Charlotte. Esto debido a sus excelentes referencias a nivel colegial en la NCAA, donde destacó con los Golden Bears de la Universidad de California; inclusive fue premiado en su último año como universitario con los gallardetes al Mejor Jugador del Año y Mejor Jugador Defensivo del Pac- 12 en 2012.
 
Su debut en la NBA sucedió el 9 de marzo de 2014 al participar, por espacio de cinco minutos, con un punto y balón recuperado en la victoria de los Nets de Brooklyn 104-89 sobre los Kings de Sacramento. Fue precisamente enfundado en los colores negro y blanco de la plantilla neoyorquina que Jorge Gutiérrez contó con la tutela de dos miembros del Salón de la Fama como su entrenador Jason Kidd y su compañero Kevin Garnett, quienes no solo le pulieron aspectos técnicos sino que, principalmente, le inculcaron disfrutar del juego.
 
Pese al apoyo de esta dupla de All Stars, Jorge Gutiérrez nunca pudo consolidarse en la NBA y terminó su estancia en el máximo nivel del deporte ráfaga con un total de 47 partidos jugados, 137 puntos, 69 asistencias y 54 rebotes; con un promedio de 2.9 anotaciones, 1.5 asistencias y 1.1 rebotes por cotejo disputado.