El mundo según Leandro Erlich

Se trata de instalaciones en las que el público, muchas veces puede interactuar y otras se limita a admirarlas. Su estilo lúdico lo ha convertido en uno de los favoritos de las redes sociales, pues sus obras son muy instagramables.

Leandro Erlich ha dicho que haber crecido en la época de la dictadura en Argentina lo hizo amar la libertad. Sus padres, con sacrificios, hicieron posible que la familia Erlich entrara en contacto con el arte. Para Leandro el parteaguas fue un viaje a Europa, en 1983, en el que tuvo la oportunidad de entrar en contacto con los museos y la ciudades medievales; él afirma que lo que más lo dejó impresionado fueron la esculturas de Miguel Ángel, pues no podía creer lo que éste había sido capaz de hacer en una piedra.
 
La historia de las instalaciones
El padre de Leandro es arquitecto, así que eso explica el gusto por las construcciones y su afán de inventar e imaginar obras arquitectónicas (que no son funcionales en el sentido utilitario) que luego cobran vida. Su misión es idear instalaciones que involucren al público para lograr crear una historia única para cada quien. La obra es un escenario que seduce al espectador y lo invita a interactuar con ella a su modo para generar su propia experiencia. A continuación encontrarás algunas de sus instalaciones más notables.

 
Bâtiment
Esta instalación se construyó por primera vez en el 2004 para el festival anual “Nuit Blanche”, que se realiza en París, Francia y que se lleva a cabo durante una sola noche. Para este proyecto Erlich creó una obra que parece desafiar las leyes de la gravedad, se trataba de un espacio grande para que el público pudiera interactuar cómodamente.
Esta instalación ha tenido varias versiones en las diferentes ciudades por ejemplo, Donetsk (Ucrania), Japón y Buenos Aires y en cada una, Leandro toma en cuenta la arquitectura local para llevarla a cabo. Por cierto, el artista llama “espectactores” a quienes interactúan con sus obras.
 
Las casas
Otras de las instalaciones de Leandro son casas que llaman la atención por lo que cada una simboliza.
Pulled by the Roots (Alemania, 2015). Es una invitación a reflexionar acerca del hecho de que, a pesar de vivir en un mundo tecnológico, no podemos separarnos de la naturaleza ni del mundo orgánico. Por eso, la arquitectura que se crea debe estar en concordancia con el ambiente. La raíces que salen de debajo de la casa son un recordatorio de que las ciudades están llenas de metal y cemento y que es necesario recuperar en ellas la presencia de la naturaleza.
 
Maison Fond (París, 2015). La casa que comienza a derretirse es una elocuente advertencia de que el calentamiento global es algo muy real y es un asunto serio que hay que atender urgentemente.
 
Monte-Meubles. L’Ultime Déménagement, 2012 (Nantes, Francia). Esta casa que permance suspendida de una manera irreal, definitivamente, desafía la gravedad. Erlich quiso simbolizar que hay situaciones drámaticas que ningún ser humano sería capaz de soportar y sin embargo, las resiste. Una perturbadora contradicción.