Donatello

Y es que este hombre, cuyo nombre completo era Donato di Niccolo Bardi, aunque es mejor conocido por su diminutivo, tenía un ojo especial y una mano portentosa que sabían transmitirle a sus materiales (bronce, madera y mármol) unos toques de humanidad impresionantes.

El joven Donatello comenzó su carrera como aprendiz de Lorenzo Ghiberti y a los 17 años ya trabajaba como escultor. Uno de sus primeros encargos fue hacer un relieve para la puerta del bautisterio de la Catedral de su natal Florencia.
 
Aunque se sabe poco de su personalidad y de su carácter, hay numerosos documentos que atestiguan que poseía un profundo conocimiento del arte clásico, lo cual se ve reflejado en muchos de sus trabajos, Además, se dice que a pesar de que dependía de sus mecenas, al aceptar una obra exigía que se le diera una cierta libertad creativa. Asimismo, se sabe que realizó numerosas colaboraciones con otros artistas de la época como Michelozzo di Bartolommeo (también conocido como Michelozzi), con quien trabajó la tumba del Papa Juan XXIII y la del Cardenal Brancacci, entre otras creaciones.
 
Su estilo
Uno de los principales méritos del trabajo de Donatello es que supo moldear el bronce, el mármol y la madera con una paciencia infinita, capaz de reproducir fielmente en dichos materiales los detalles y cualidades que observaba en el mundo que le rodeaba. De hecho, sus trabajos más maduros toman del arte romano clásico antiguo un nivel de dramatismo que, en ese entonces, era casi desconocido en el arte escultórico italiano.
 
El otro mérito de este hombre es que se apegó al recurso del relieve para darle a sus trabajos una nueva dimensión. Antes de esta alternativa, las figuras sobresalían de una superficie plana, sin embargo, el relieve logra crear toda una atmósfera que contribuye poderosamente a hacer que el espectador sienta que los personajes emergen del material y cobran vida pues se mueven entre las luces y sombras del fondo que los contiene. Los estudiosos sobre Donatello creen que esto demuestra que el artista conocía los incipientes trabajos teóricos acerca de la perspectiva del arquitecto Filippo Brunelleschi, quien gozaba de reconocimiento porque estuvo a cargo de realizar “Il Duomo”, es decir, la cúpula, de la Catedral de Florencia.
 
La invención del stiaciatto
Pero definitivamente, la mayor aportación que Donatello hizo al arte escultórico fue crear el stiaciatto o relieve aplanado. Es una técnica de relieve que permite crear la ilusión de profundidad en un espacio limitado; esto es posible mediante la aglomeración de las figuras en el fondo de la obra para lograr que las que quedan al frente sobresalgan.
 
Uno de los mejores ejemplos del dominio que Donatello tenía de esta técnica es “El banquete de Herodes” (también conocido como “El festín de Herodes”), que representa el pasaje biblíco en el que Juan el Bautista le reprocha a Herodes Antipas que viva en adulterio con Herodías, quien era cuñada del tirano. Ésta le pide a su hija, Salomé, que baile para Herodes a cambio de que le entreguen en un charola la cabeza del profeta.
En este bronce, que mide 60 cm por lado, el stiaciatto tiene diversas funciones: no sólo crea la sensación de profundidad sino que permite mostrar diversos momentos de la escena que se representa. Se pueden ver a los comensales que fueron invitados al banquete del impío, a los músicos encargados de amenizar la ocasión y también se aprecia el momento en que colocan ante Herodes la cabeza exangüe del inocente Juan Bautista.