Damas en el Green

Algunas, prefirieron ser madres y esposas; otras, velaron por la equidad de la mujer en el deporte en una época en la que no tenían voz ni voto, y otro grupo inclusive, se volvieron heroínas de guerra. Estas son algunas de las más notables.

Lorena Ochoa
No podríamos empezar este listado de las mejores golfistas en la historia de la LPGA sin hablar del legado de Lorena Ochoa, quien demostró dotes para su deporte desde muy temprana edad. En lo que otras niñas apenas estaban aprendiendo a leer y escribir, ella, con una técnica natural, ya completaba sus primeros golpes con el putter dentro del green del Guadalajara Country Club, su segunda casa, y sede permanente del Lorena Ochoa Invitational.


Posteriormente, brilló en Estados Unidos a nivel colegial al ingresar a la Universidad de Arizona para cursar la Licenciatura en Psicología Deportiva, a la par de formar parte del equipo femenil de golf. De inmediato se volvió un huracán pues ganó siete títulos consecutivos y dos campeonatos nacionales. En su primer año como profesional fue distinguida con el premio al novato del año. En 2004, ganó su primer torneo del Tour LPGA, el Franklin American, erigiéndose como la primera mexicana en ganar un torneo de la LPGA. Pero sin duda, los dos mayores momentos de gloria que la consagraron al Olimpo fueron sus dos majors; el primero en 2007, sobre el green del Abierto Británico, considerada la competición de mayor abolengo e historia en el golf. El segundo, un año más tarde, que la llevó a levantar por todo lo alto el trofeo del Kraft Nabisco Championship.
A lo largo de sus siete temporadas como profesional se ganó a pulso su lugar dentro de las mejores golfistas de la historia al acumular un total de 27 victorias, los 2 majors citados y liderar, durante 158 semanas, el ranking mundial. Hechos que le valieron, el 13 de septiembre de 2017, su ingreso al Salón de la Fama del Golf Internacional. Volviéndose la primera golfista mexicana y latinoamericana en pertenecer a tan selecto gremio.
Acostumbrada a acaparar los reflectores en cada competencia, Lorena también causó revuelo al informar en 2010 que, con apenas 28 años y en la cima del ranking mundial de la LPGA, decía adiós al golf profesional para dedicarse de lleno a su nueva faceta como madre y esposa. Actualmente está felizmente casada con Andrés Conesa, CEO de Aeroméxico y es madre de tres niños que responden a los nombres de Pedro, Luciana y Diego.

A lo largo de su carrera, Lorena Ocha acumuló, tan solo en premios, $14, 817,846 millones de dólares que la colocan en el tercer peldaño de la lista de ganancias de toda la historia de la LPGA. Solo por debajo de Karrie Web con $15 millones de billetes verdes y de los $23 millones de dólares de Annika Sorenstam.

Annika Sorenstam
“La diosa vikinga”, desde su nacimiento el 9 de octubre de 1970 en Estocolmo, Suecia, contó con la estrella de volverse la mejor golfista que se ha visto sobre cualquier hoyo de la LPGA. Proveniente de una nación de clima gélido, como Suecia, su derroche técnico brillante, aunado a su eterna sonrisa, le propiciaron ganarse la calidez de las grandes masas en cada uno de los torneos donde participaba. Volviéndose, a nivel mediático, lo mas parecido a Tiger Woods, en versión femenina.  


Annika no solo impactó a nivel publicitario a la LPGA sino también en cuestiones de metodología del entrenamiento con sus vanguardistas sistemas de adiestramiento, enfocados a otorgarle una mayor importancia de la que en esas épocas se le daba al trabajo de acondicionamiento físico dentro del gimnasio para la mejoría del golfista. Este tipo de entrenamiento le retribuyó en una mayor fuerza de impacto a la hora de pegarle a la pelota de golf, con golpes que se caracterizaron por su gran potencia sin igual dentro de todo el circuito de mujeres, sentando las bases del golf femenil actual, que busca convertirlas en atletas integrales.
También con hitos como ser la primera mujer en firmar una tarjeta de 59 golpes en una ronda, condujo al golf femenil profesional a horarios prime-time en televisión lo que, hasta antes de ella, era imaginable. Hecho que colocó en una magnifica ventana a nivel mundial a la LPGA y en un breve lapso marcas top, como Rolex o Nike, empezaron a otorgar patrocinios sumamente lucrativos a sus atletas.
Su reinado en la LPGA abarcó desde principios de los 90`s hasta mediados del 2000, desarrollando rivalidades con Karrie Webb, Cristie Kerr y la más representativa, Lorena Ochoa, quien finalmente pudo desbancarla del trono como la número uno del mundo. El palmarés de la sueca, ahora de 48 años, abarcó 72 títulos de la LPGA, 10 majors, Novata del Año en 1994, líder en ganancias por ocho temporadas consecutivas, mismas que terminó adueñándose del premio “A la mejor golfista del año” de la LPGA.

Kathy Whitworth
En los 60 y 70 ´s no existió figura más grande dentro del golf femenil que Kathy Whitwworth. “La dama del buen decir”, mote ganado debido a su refinamiento y porte, ganó 88 torneos a lo largo de su carrera (récord de por vida en la LPGA) en un época donde el golf tenía una esencia rústica, al jugarse aún con palos de madera y no de grafito, y sin gran cobertura televisiva ni patrocinios.


Criada en Nuevo México, pronto dejó el desierto de su localidad para convertirse, con tan sólo 19 años de edad, en profesional, gracias al adiestramiento y apoyo del mítico Harvey Penick. Su conocida habilidad con el putter y su serenidad para elevar su juego en los momentos más apremiantes la llevaron a encabezar la lista de ganancias de la LPGA por ocho temporadas, mismo número de veces que terminó como número uno del mundo.

Todo apasionado del golf habla de Kathy Whitworth, principalmente por los seis majors que acumuló a lo largo de su carrera, y al hecho de convertirse en la primera dama en ganar un millón de dólares como profesional. Gesta que logró a los 41 años, volviéndose un ejemplo e inspiración para la gente adulta de que nunca es tarde para conquistar una meta; de hecho, su popularidad incrementó al doble tras esa hazaña, llevándola a impartir conferencias acerca de ese tema.
También fue una de las primeras golfistas que habló públicamente acerca del deseo de una repartición más equitativa de la bolsa de premios en relación a lo que se entregaba a los varones del PGA. Dicha lucha no pudo ganarla como golfista profesional, pero sí medianamente en su trabajo de escritorio como Presidenta de la LPGA (1967-1971) al aumentar el monto total de los premios económicos otorgados a las damas a base de negociar mejoras en cuestiones de comercialización para el gremio. Su calidad como jugadora y sagacidad como federativa la introdujeron al Salón de la Fama de la LPGA en 1975.
“Asegúrate de que la carrera que elijas la disfrutes, de lo contrario será difícil que des ese extra, esfuerzo y dedicación necesarios para lograr ser exitoso. En cambio, si es un carrera que te parece divertida y placentera, harás lo que sea necesario, le daràs tiempo, y perseverancia y no sentirás que haces un sacrificio, sino un beneficio para ti”, decía esta dama.

Patty Berg
Fue la primera gran dama y estrella del golf mundial con 15 Majors, los cuales, pese a que los logró entre las décadas de los 40 y 50´s aún se mantienen como el máximo número de “Grandes” obtenidos por una mujer en la LPGA.


Pero su legado va más allá de su extensa vitrina de títulos gracias a que su imponente personalidad se volvió la mejor imagen para popularizar el golf entre las damas en una época tan convulsa como los años previos a la detonación de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, durante este conflicto armado sirvió como teniente en la Marina de Estados Unidos y a su regreso fue miembro fundador y primera presidenta de la LPGA. Su labor directiva no le impidió seguir logrando hazañas en los campos de golf, comoestablecer el récord más bajo para una mujer de 64 golpes en una ronda, mismo que permaneció imbatible por 12 años, hasta 1964 cuando Mickey Wright firmó una tarjeta de 62. El dominio de “Dinamita” mote con el cual era conocida, se debía principalmente a su letal juego en corto, dentro del green, a tal grado que en tres diferentes años fue reconocida por la Asocciated Press como la Mejor Mujer Deportista del Año (1938, 1943 y 1955). Asimismo, acumuló 60 victorias dentro de la LPGA.
No obstante que ingresó al Salón de la Fama de la LPGA en 1951, dicho gremio consideró que eso no era suficiente para premiar su ilustre legado, por lo cual, desde 1978, instituyó el Premio Patty Berg a la golfista que mayor contribución y difusión del golf femenil logró a lo largo de un año. Finalmente, la pólvora de “La Dinamita Berg” se consumió el 10 de septiembre de 2006, falleciendo a la edad de 88 años.