Cómo cuidar los labios resecos

Con estos trucos descubrirás cómo lograr que se vean presentables

Los labios son una de las zonas del rostro que más cuidados requieren porque la capa de piel que los recubre es tan fina que es muy fácil que se resequen y se agrieten. Con estos trucos descubrirás cómo lograr que se vean presentables y ¿por qué no? también besables.


La piel de los labios es más delgada que la del resto del cuerpo, por lo tanto están más expuestos a sufrir estragos; por si fuera poco, no tienen glándulas sebáceas, lo que significa que carecen de recursos propios para lubricarse, esa es la razón de que se resequen fácilmente.
Entre sus principales enemigos podemos nombrar el sol, el viento, el frío, el aire seco y el exceso de salivación, de esto se deduce que quienes hacen viajes frecuentes en avión y quienes practican deportes (al aire libre o indoor) necesitan poner atención para asegurarse de mantener sus labios suaves y a salvo de dolorosas grietas. Por eso, aquí encontrarás sencillas sugerencias para una boca con una apariencia sana.

Las causas
Para poder atacar el problema, primero hay que descubrir a qué se debe porque muchas personas tienen la impresión de los labios se resecan sólo en invierno, pero no es así. Puede suceder en cualquier momento por cualquiera de las siguientes razones:
Falta de cuidados. Obvio, ¿no? Si acostumbras pasar por alto aplicarte una pomada antes de salir de casa, es lógico que, con el tiempo, los estragos se acumulen hasta hacer notorias la resequedad, las grietas y las líneas de expresión.
Deshidratación. No beber suficiente agua afecta diversas funciones de tu organismo, lo que tarde o temprano, se refleja en la piel y por supuesto, en los labios.
Los tocas continuamente. Tu mamá tenía razón: morderte los labios y humedecerlos continuamente tiene el efecto contrario.


Las soluciones
Existen varias maneras de combatir el problema de manera efectiva y una vez que tus labios estén adecuadamente acondicionados, todo lo que tendrás que hacer es asegurarte de usar un lipbalm adecuado a tus necesidades. Toma nota de estas sugerencias, te darás cuenta de que son pequeños cambios que harán una gran diferencia en la apariencia de tus labios.


Bebe suficiente agua. No dejes de consumir agua natural todos los días, especialmente si eres asiduo al alcohol o el café, ya que estas dos bebidas son diuréticas y merman los niveles de agua de tu organismo.
Invierte en un humidificador. El clima seco de la ciudad favorece que la humedad natural de la piel se evapore con mayor rapidez. Tener en casa o en la oficina un humidificador resuelve este problema porque dicho aparato llena de agua el ambiente. Si lo deseas, puedes tenerlo trabajando toda la noche para ayudar a tu piel a conservar sus niveles naturales de agua.

Evita los alérgeneos. Algunos productos, como ciertos cosméticos o cremas para la piel pueden contener ingredientes a los que seas alérgico sin saberlo. Si tus labios se secan constantemente, elimina, uno a uno, por unos días, los productos que se aplican cerca de la boca. Así podrás detectar si uno de ellos te provoca alergia y, por lo consiguiente, resequedad.

Respira por la nariz. Aunque no lo creas, hacerlo por la boca, evapora la humedad natural de la zona
Usa un lipbalm. Sí, esta es la acción más sencilla, pero la hemos dejado al último porque hemos preparado una selección de algunos productos que lidian de manera eficaz con la resequedad. Los más efectivos son los que están hechos a base de petrolato (sella la humedad) y/o dimeticona (ayuda a reparar las grietas).