¡Banksyed!

El misterioso artista volvió a conmocionar el mundo del arte, pero esta vez no fue por su maravilloso e innovador ingenio para crear subrepticiamente si no para ¡destruir!

¡Banskdyed!
El misterioso artista volvió a conmocionar el mundo del arte, pero esta vez no fue por si maravilloso e innovador ingenio para crear subrepticiamente si no para ¡destruir!
Hace rato que el artista del Street Art inglés conocido como Banksy tiene en suspenso a un público cautivo que busca sus obras frenéticamente. Y quizá una de las principales razones de esa adoración es que no se sabe quién es, a pesar de los esfuerzos que muchos profesionales serios, incluyendo renombrados periodistas como Craig Williams, quien dedicó cinco meses a tratar de descubrir su identidad. De acuerdo al trabajo de Williams, Banksy podría ser Robert del Naja, líder de la banda colectiva de música Massive Attack; sin embargo, esto no ha sido confirmado, ni negado, por el propio artista. La sospecha de Williams se sostiene en el hecho de que las obras de Banksy aparecieron en las mismas ciudades por las que la banda pasó cuando estaba de gira.


Creando en las sombras
La carrera de Banksy empezó, hace ya 20 años, haciendo graffiti en las calles. Sus obras tienen mensajes poderosos que impactan al público no sólo por sus temas si no porque pueden aparecer en cualquier sitio. Al principio formó parte del colectivo graffitero DryBreadZ (o DBZ), pero después comenzó a colaborar con Inkie, otro reconocido graffitero. Banksy adoptó el uso del esténcil para pintar después de una ocasión en la que casi lo atrapa la policía. Y es que se dio cuenta de que esta herramienta le permitía trabajar con mucha mayor rapidez, por lo que actualmente, sigue creando utilizando este método. Generalmente usa pintura en spray y suele aprovechar los elementos urbanos que encuentra en el sitio elegido para incorporarlos a la obra, misma que expresa crítica política, filosófica y artística para transmitir su mensaje mediante la sátira.
Pero Banksy también imprime su obra en diversos textiles, incluso, en el 2015 hizo una gigantesca instalación llamada “Dismaland”, una sátira de un parque temático, que fue construido en total sigilo en el resort Weston-super-Mare, en Inglaterra. En la mencionada instalación se exhibían 10 obras nuevas suyas, pero también había distintos trabajos de otros 58 creativos. El artista no firma sus obras, más bien usa su cuenta en Instagram y su sitio web banksy.co.uk para autenticarlas. Sin embargo, ha sido parte de importantes subastas de arte, como una que se llevó acabo hace algunas semanas en la prestigiosa casa Sotheby´s, cuyos resultados acapararon los titulares de las secciones culturales de los medios impresos y mantuvieron ocupadas a las redes sociales. Y es que lo que sucedió durante la subasta dejó a todos los presentes “Banksyed”, es decir algo así como “sorprendidos por Banksy”.


¡Se va…se va…se fue!
Como ya dijimos, hace unas semanas Sotheby’s subastó una impresión en la lona llamada “Girl with Balloon” (2006), la cual fue la última pieza del lote que formaba parte de la “Friexe Week”de dicha casa. Una vez que el martillo del subastador sonó anunciando que el cuadro había sido vendido en 1.02 millones de libras esterlinas, misteriosamente, la obra descendió del marco y fue destruida por una trituradora que estaba construida en el marco, ante el azoro de todos los presentes. El video del momento preciso apareció en la cuenta de Instagram del artista. Una vez pasado el shock inicial, comenzaron a salir los detalles. Unas horas después, Banksy publico un video en su página oficial en el que explicaba que él había construido la trituradora dentro del marco con la intención de destruirla si alguna vez se vendía. Se dice que el mismo artista accionó el mecanismo mediante un control remoto inalámbrico, por lo que se presume que él, o alguien enviado por él, estaba presente en el lugar.
Al principio Sotheby´s se limitó a comunicar que se pondría en contacto con el comprador (quien había adquirido la obra telefónicamente, mediante un representante oficial de Sotheby´s que estaba en la sala en el momento de la operación) para buscar una alternativa conveniente para ambos. Sin embargo, sorpresivamente, la obra dañada incremento su valor en un 20-50% según los expertos, por lo que el coleccionista tal vez hizo el mejor negocio de su vida.
Si Banksy preparó la obra para ser destruida para hacerle una mala pasada a quien pagara por ella se llevó una sorpresa al ver que lo hizo ganar más dinero. Así que vale la pena preguntar quién se quedó más sorprendido.
"El impulso de destruir también es un impulso creativo" - Picasso.
Banksy usó esta cita para acompañar el video que publico en su cuenta de Instagram, en el que se ve el momento exacto en que el cuadro es destruido.